Árbol protegido por el ayuntamiento de Bordils desde el 2 de junio de 1993.
Llega a los 14 metros de altura y es una de las encinas de más copa de Cataluña, con 27,30 metros sustentada sobre un corto pero valiente tronco de 3,75 metros de vuelta.
Se trataba de elegir una encina tierna y dominante que se encontrara en un lugar de paso de aves migratorias. Se trabajaba la encina hasta darle una forma lo más simétrica posible y guiándola con cuerdas para evitar que quedaran agujeros en la copa. También se iba podando de forma que quedara lo más apretada posible. También se abrían unas ventanas estratégicas, donde los zorzales entraban curiosos por un reclamo, que provenía de una persona emboscada entre las ramas que imitaba su grito o de un pájaro encerrado en una jaula. Una vez dentro ya no podían huir porque se encontraban con una trampa pegajosa, consistente en dos ramas de junco, mimbre, .... atadas en forma de cruz y untadas de muérdago que se habían colocado en diferentes puntos del árbol. En la entrada, en contacto con el muérdago, los pájaros ya no podían volar y caían al suelo.
