La Catedral de Salamanca es uno de los conjuntos catedralicios más impresionantes de España, formado por la Catedral Vieja (siglo XII) y la Catedral Nueva (siglos XVI-XVIII), construidas una junto a la otra.
Destaca por su mezcla de estilos románico, gótico, renacentista y barroco, así como por su imponente torre y la riqueza artística de su interior. Es uno de los principales símbolos monumentales de Salamanca y forma parte de su conjunto histórico declarado Patrimonio de la Humanidad.
El famoso astronauta de la Catedral de Salamanca no es una escultura medieval ni un misterio histórico. Fue añadido durante una restauración realizada en 1992.
Existe la tradición entre los restauradores de incorporar algún elemento contemporáneo cuando se restauran monumentos históricos, para que las generaciones futuras puedan identificar qué partes fueron intervenidas. Durante la restauración de la Puerta de Ramos, el escultor encargado decidió incluir un astronauta como símbolo del siglo XX. Desde entonces, se ha convertido en una de las curiosidades más conocidas de la catedral.
