Iniciamos la ruta desde La Jonquera, siguiendo la pista que nos lleva al Mas Brugat, una masía modernista construida sobre una roca.
Desgraciadamente, cerca de éste, se encuentra la cantera del mismo nombre, una gran explotación de 13 hectáreas que incluye una planta de tratamiento de roca granítica de 9.000 metros cuadrados, situada a tan sólo 500 metros del PEIN de la Albera. Continuamos hasta llegar a la desviación señalizada del sendero del Roc Lluent, que nos guía hasta la iglesia de San Pedro del Pla de l'Arca, situada en la cuenca más alta del Llobregat de Empordà. Esta iglesia, de nave única, presentaba un ábside con planta de herradura. El entorno de la iglesia ha sufrido graves daños debido al viento y los incendios forestales, especialmente los ocurridos en los años 1986 y 2012. Una vez llegados, enlazamos con el sendero que nos lleva hasta el canchal del Salto del Fitó, que deberemos bajar y volver a subir por el mismo camino para volver a Sant'. Una vez pasamos San Pedro del Pla de l'Arca vamos dirección el collado de los fangasos, y justo después de pasar la fuente del Vesc, seguimos la pista que recorre la cresta de la Sierra del Caze hasta enlazar con el G.R. 11. Avanzamos en dirección a Santa Llúcia hasta llegar al punto donde dejamos el GR para seguir las marcas amarillas, que ahora nos conducen a un descenso. Nos desviamos unos metros para descubrir los restos de un muro construido sobre la roca, conocido como la Esquerda de la Bastida, identificado como un posible castillo visigodo. La bajada se vuelve más pronunciada hasta llegar a los pies del Castillo de Rocabertí, situado en la cima de un gran promontorio rocoso. Ascendemos hasta la cima atravesando una pequeña portalada, donde podemos contemplar varios restos de edificaciones. Todo indica que este sitio podría haber sido utilizado como una fortaleza inexpugnable por un destacamento de soldados. Las vistas desde arriba son impresionantes y ofrecen un excelente control visual del territorio. Después, retomamos la bajada en zigzag por un camino encantador que serpentea entre el bosque. Al llegar a la masía Brugat, enlazamos con una pista ancha que nos guía hasta La Jonquera, donde concluimos la ruta.
La leyenda:
La leyenda de la Cabra de Oro, dice que el castillo de Rocabertí y su guarnición militar llevaban días asediados por los sarracenos. Los víveres en el castillo empezaban a escasear. Los acosadores tenían rodeado el castillo a cierta distancia, como medida de prudencia destinada a evitar sustos. Parece que ante el panorama del asedio, alguno de los sitiados tuvo una idea para desconcertar o engañar al enemigo: cuando ya sólo les quedaba una cabra, a punto de sacrificar, decidieron engordarla y arrojarla por el riscal de Rocabertí. La cabra debió acabar destripada en el mismo campamento de los sarracenos, quienes ver el lujo con el que se permitían engordar los animales del castillo entendieron que dentro del fuerte todavía debía haber comido por días, por tanto, capacidad de resistencia que iría por largo. Con este panorama lo mejor sería pues abandonar el asedio y volver a casa. Para celebrar este evento, los sitiados decidieron realizar una reproducción de oro de la cabra y enterrarla en algún punto del castillo. A partir de esta leyenda, que como todas tendrá una parte verídica y otra fantasiosa, con más o menos intensidad todavía la sentimos explicar a los abuelos de La Jonquera que aseguran que la cabra todavía está ahí porque nadie la ha encontrado nunca.
Publicada el 24 de octubre de 2026



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